Las marcas de “El Chapo”.

enero 15, 2016 at 12:18 AM 6 comentarios

La reciente reaprehensión del jefe criminal Joaquín “el Chapo” Guzmán, y las circunstancias que rodearon el acontecimiento, han acaparado la atención de los medios de comunicación: desde la aparente intención de extraditar al capo hacia los Estados Unidos hasta la curiosa y telenovelesca relación entre Guzmán y la actriz Kate del Castillo.

Un poco menos atractiva para la prensa, pero más relevante para nuestra materia, ha sido la nota relativa a los intentos de registro como marca de los nombres “JOAQUÍN EL CHAPO GUZMÁN” y “EL CHAPO GUZMÁN” -por parte de Alejandrina Gisselle Guzmán Salazar- y “JOAQUÍN ARCHIVALDO GUZMÁN LOERA EL CHAPO GUZMÁN” -por Emma Coronel Aispuro-. Por su lado, María Alejandrina Salazar Hernández solicitó el registro de las marcas “EL CHAPITO” y “EL CHAPITO GUZMÁN”.

Alejandrina Gisselle Guzmán ha sido identificada como posible hija de Guzmán Loera[1], mientras que María Alejandrina Salazar Hernández fue la primera esposa del capo[2]. Emma Coronel Aispuro es la actual cónyuge del natural de Badiraguato[3].

Ignoro si alguna de las solicitantes antes citadas actuó por instrucciones del capo, pero es importante señalar que ninguna solicitud fue presentada por Joaquín Guzmán Loera o a su nombre.

El 24 de septiembre de 2010 Alejandrina Gisselle Guzmán Salazar (probable hija) solicitó el registro de las marcas “EL CHAPO”[4], “JOAQUÍN EL CHAPO GUZMÁN” y “EL CHAPO GUZMÁN”, mientras que María Alejandrina Salazar Hernández (primera esposa) pidió a su nombre el registro de las marcas “EL CHAPITO”, “EL CHAPITO GUZMÁN” y “DON CHAPO GUZMÁN”[5].

Las solicitudes de registro de “EL CHAPO GUZMÁN” fueron presentadas para productos y servicios en las Clases 14 (joyería y relojes), 18 (artículos de piel y cuero), 25 (vestuario, calzado y sombrerería), 28 (juguetes y artículos deportivos) y 35 (publicidad y dirección de negocios), mientras que las solicitudes de registro “EL CHAPO” se dirigieron a las Clases 14, 18, 28 y 35. La inscripción de la marca “JOAQUÍN EL CHAPO GUZMÁN” fue pedida en las Clases 14, 18 y 25.

Por su parte, el registro de las marcas “EL CHAPITO”, “EL CHAPITO GUZMÁN” (a nombre de la primera esposa de Guzmán Loera) fueron pedidos para productos de las Clases 14, 18 y 25 (vestuario, calzado y sombrerería) y servicios de la Clase 35. Salazar Hernández solicitó la inscripción de la marca “DON CHAPO GUZMÁN” sólo para bebidas alcohólicas  excluyendo cerveza (clase 33).

En agosto de 2011 el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) negó a María Alejandrina Salazar Hernández el registro de todas las marcas en cada una de las clases solicitadas y sólo concedió a Guzmán Salazar (probable hija) los registros de la marca “EL CHAPO” en las cuatro Clases solicitadas (registros de marca números 1205096, 1205097, 120509 y 1219281).

El IMPI negó los registros de las marcas “EL CHAPITO GUZMÁN”, “DON CHAPO GUZMÁN”, “JOAQUÍN EL CHAPO GUZMÁN” y “EL CHAPO GUZMÁN” alegando, en términos generales, que se trata de signos distintivos contrarios a la moral por coincidir con la forma de identificar a una persona buscada en esa época, por la comisión de diversos delitos, fundando la resolución en el artículo 4º de la Ley de la Propiedad Industrial[6].

Por otro lado, Emma Coronel Aispuro (actual esposa) pidió el registro de la marca “JOAQUÍN ARCHIVALDO GUZMÁN LOERA EL CHAPO GUZMÁN” en las Clases 9 (artículos electrónicos, de cómputo y científicos), 16 (papelería), 25 y 41 (educación y entretenimiento) en octubre de 2014.

En abril de 2015, el IMPI objetó la marca “JOAQUÍN ARCHIVALDO GUZMÁN LOERA EL CHAPO GUZMÁN” durante el examen de fondo. El IMPI explicó que la ley prohíbe el registro como marca de nombres y pseudónimos de personas físicas sin su consentimiento o de alguien legitimado para darlo; por el otro lado, el IMPI señaló que, por tratarse de la identificación de una persona sujeta a procesos penales, se trata de un signo distintivo atentatorio contra el orden público, la moral y las buenas costumbres. La solicitante se abstuvo de contestar las observaciones del IMPI y las solicitudes quedaron abandonadas.

No quiero abordar la discusión sobre lo que es moral y atentatorio de las buenas costumbres. Bien sabemos que lo que es inmoral e intolerable para algunos, es perfectamente justificable para otros. Incluso, tratándose de personas que pueden ser vistas hasta como enemigas del Estado, las razones del enfrentamiento pueden ser muy distintas en unos y otros casos, y por lo mismo la consideración de la moralidad de sus causas y acciones puede variar entre la gente de una misma comunidad. Sin embargo, me parece razonable la posición del Instituto, en cuanto a que el nombre y pseudónimo de un delincuente reconocido son totalmente inapropiados para ser materia de tutela por los derechos de propiedad industrial.

Entonces, ¿por qué el IMPI concedió a Alejandrina Gisselle Guzmán el registro de la marca “EL CHAPO” en cuatro clases diferentes de productos y servicios, y negó casi al mismo tiempo a María Alejandrina Salazar Hernández el registro de “EL CHAPITO”?

La palabra “chapo” es usada en varias regiones de México para identificar a la gente de baja estatura, sin nexos con actividades ilícitas. Me viene a la mente el habilidoso volante  Luis Montes (actualmente integrante del equipo de León), a quien apodan “Chapo” o “Chapito”, y su sobrenombre nunca se ha interpretado como una alusión a Guzmán Loera.

Siendo “chapo” un sustantivo de uso común en México, que no es sinónimo de delincuente, es probable que el IMPI no hubiese tenido un argumento de peso para afirmar que “chapo” es una palabra con connotaciones intrínsecamente inmorales o contrarias a las buenas costumbres y negar el registro de la marca “EL CHAPO” en favor de la Sra. Guzmán Salazar. Es importante aclarar, sin embargo, que la constitución de un derecho al uso exclusivo de una marca no implica un permiso o autorización del Estado para llevar a cabo determinada actividad; son cosas distintas.

Además, quiero destacar que la marca “EL CHAPO” sí está registrada para diferentes productos y servicios por otras personas son lazos aparentes con Joaquín Guzmán Loera.

El IMPI ha otorgado al señor Ernesto Pérez Zagaste varios registros para la marca “EL CHAPO DE SINALOA”, pero aparentemente se trata del nombre artístico de un cantante de música de banda originario, al igual que “El Chapo” Guzmán, del municipio de Badiraguato, Sinaloa. El señor Pérez Zagaste es también titular de los registros 1116647 y 1131017, desde 2009, para la marca “EL CHAPO” y Diseño con relación a productos de la Clase 09 (a la que corresponden los cds, dvs, el software, los equipos de cómputo y los anteojos) y servicios de la Clase 41.

María de los Ángeles Moreno Rodríguez registró la marca “EL CHAPO” para identificar vestuario calzado y sombrerería (registro marcario número 948,388) desde agosto de 2006. Esta persona trató de registrar como marca la denominación “LOS ZETAS” (solicitud número 796,602) en julio de 2006, pero el IMPI objetó ese signo distintivo con base en el ya citado artículo 4° de la Ley de la Propiedad Industrial y la Sra. Moreno ya no trató de superar la objeción.

Ahora bien, el IMPI negó a María Alejandrina Salazar Hernández (primera esposa) el registro de “EL CHAPITO”, no por cuestiones de orden público o defensa de la moral y buenas costumbres, sino por la semejanza en grado de confusión con la marca “EL CHAPO” que Alejandrina Gisselle Guzmán presentó unos minutos antes en las Clases 14, 18, 28 y 35, y la marca registrada “EL CHAPO” de Moreno Rodríguez en la Clase 25. Si las solicitudes de registro de “EL CHAPITO” hubiesen sido presentadas a nombre de Guzmán Salazar en vez de Salazar Hernández, las probabilidades de obtener la marca registrada hubiesen sido mejores, al menos por lo que a las Clases 14, 18, 28 y 35 se refiere.

Mientras tanto, una víctima colateral de todo el ruido que han levantado “las marcas del Chapo” podría ser Luis “el Chapo” Montes quien, en aras de evitar malos entendidos o asociaciones poco gratas, podría pedir a la afición y prensa que dejen de usar el mote “Chapo” o “Chapito” para referirse a él. Procurando preservar el espíritu del apodo original, ¿qué les parecería Luis “el Chaparro” Montes?

 

[1] “‘El Chapo’ Guzmán trató de registrar su nombre como marca” en Excélsior, 12 de enero de 2016 [Edición en línea] http://www.excelsior.com.mx/nacional/2016/01/12/1068422. Fecha de consulta: 14 de enero de 2016.

[2] “Las Mujeres del ‘Chapo’ Guzmán” en Zócalo Saltillo, 24 de junio de 2012 [Edición en línea] http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/las-mujeres-del-chapo-guzman. Fecha de consulta: 28 de enero de 2016.

[3] “Emma Coronel Aispuro es la esposa de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán”, en People en español, 13 de enero de 2016 [Edición en línea] http://www.peopleenespanol.com/article/emma-coronel-aispuro-es-la-esposa-de-joaquin-el-chapo-guzman. Fecha de consulta: 14 de enero de 2016.

[4] chapo, pa 1. m. y f. coloq. Méx. Persona de baja estatura. Real Academia Española [Edición en línea] http://dle.rae.es/?id=8azLK4e. Fecha de consulta: 14 de enero de 2016.

[5] Puede suponerse que María Alejandrina Salazar y Alejandrina Gisselle Guzmán actuaron de forma coordinada, ya que presentaron las solicitudes el mismo día, con minutos de diferencia, e intervino el mismo abogado a nombre de ambas.

[6] Artículo 4º.- No se otorgará patente, registro o autorización, ni se dará publicidad en la Gaceta, a ninguna de las figuras o instituciones jurídicas que regula esta Ley, cuando sus contenidos o forma sean contrarios al orden público, a la moral y a las buenas costumbres o contravengan cualquier disposición legal.

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6 comentarios Add your own

  • 1. Eloy .  |  enero 15, 2016 en 12:55 PM

    Que bueno artículos inherentes a la propiedad intelectual, les felicito!!

    Eloy Olivares

    ________________________________

    Responder
  • 3. Daniel  |  febrero 25, 2016 en 1:50 PM

    Estimado abogado,

    Qué grata sorpresa encontrar este blog, que por casualidad descubrí. Es una pena que no escriba en los medios de mayor circulación, pues ayudaría mucho hacer entender al colectivo que no tiene conocimientos específicos sobre esta materia; y que en muchas ocasiones se quedan con impresiones fuera de la realidad.

    En este asunto, personalmente creo que fue preciso claro y sobre todo objetivo, que no lo hubiese realizado, si no conociera perfectamente la Ley y la práctica en la materia.

    Saludos

    Responder
    • 4. Reyes Lomelín  |  febrero 25, 2016 en 4:29 PM

      Agradezco mucho sus comentarios, y desde luego gracias por leer el blog.

      Responder
  • 5. R.C.R.  |  marzo 26, 2016 en 7:36 PM

    Hola licenciado

    Sigo sus blogs hace un tiempo, más no había dejado un comentario, le felicito!!!, por sus artículos me parecen buenos y objetivos en relación a la propiedad intelectual, es grato contar con ellos pues aprendo mucho de ellos.
    Saludos.

    R.C.R.

    Responder
    • 6. Reyes Lomelín  |  marzo 27, 2016 en 12:41 PM

      Muchas gracias por sus amables comentarios y por seguir y leer el blog.

      Responder

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